Vas a un bar en Madrid o Barcelona y pides unas bravas mientras decides el resto. Nadie duda de que eso es tapeo. Pide unos tequeños en ese mismo bar mientras decides la cena y probablemente te los sirvan como entrante — no porque sean distintos, sino porque nadie los ha llamado tapeo todavía.
El malentendido se aclara en cuanto miras la carta con calma: choripán, tequeños, patacones, anticuchos, tostones. Ninguno se inventó para acompañar una caminata de bar en bar — eso es cultura de aquí, no de allá, y no hace falta fingir lo contrario. Pero todos nacieron para la misma idea que sostiene el tapeo: raciones pequeñas, para compartir, sin que nadie tenga que acabarse un plato entero antes de probar el siguiente. El bocado ya estaba. Solo faltaba pedirlo así.
Choripán, la entrada que ya viene partida
En Argentina el choripán se come de pie, recién salido de la parrilla y cortado en trozos — nunca fue un plato para uno solo. En Barcelona lo tiene así Don Asador, en el Eixample; en Madrid, Pampeano Asador Argentino, en Arganzuela. Pide uno para el centro de la mesa antes de que lleguen las carnes grandes: es exactamente el papel que cumpliría una tapa, solo que con parrilla de por medio.
Tequeños, la ración que se pide de más
El tequeño venezolano ya viene pensado por unidades, no por plato — se pide de seis, de ocho, de doce, y se reparte sin necesidad de cubiertos. En Barcelona los tiene Restaurante Cantero, en Sant Martí; en Madrid, El Rincón Del Venezolano, en Tetuán. Si la mesa es grande, pedir dos rondas de tequeños distintos (de queso, de plátano) antes del plato fuerte hace exactamente lo que hace una tapa: llena la espera sin llenar el estómago.
Patacones y chicharrón, el plato que se parte entre todos
El patacón colombiano — plátano verde aplastado y frito — se sirve para picar encima, no para comer solo: con hogao, con chicharrón, con queso derretido. En Barcelona lo prepara así La Fonda Paisa, también en el Eixample; en Madrid, Patacones de mi tierra, en Ciudad Lineal, que hasta lleva el plato en el nombre. Es de los pocos bocados de esta lista que ya se sirve para compartir por defecto — no hay que pedir que lo partan, viene así.
Anticuchos y causa, el bocado que se sirve de pie
En Perú el anticucho se vende en la calle, en brocheta, para comer caminando — el formato tapeo más literal de toda esta lista. La causa limeña, en capas frías, cumple el mismo papel sentado a la mesa: una porción pequeña que no compromete el resto del pedido. En Barcelona los dos están en Macambo, en Sarrià-Sant Gervasi; en Madrid, en Avenida Perú, en San Blas-Canillejas.
Tostones y yuca frita, el acompañante que se vuelve protagonista
En Cuba el tostón y la yuca frita casi nunca son el plato — son lo que acompaña al plato. Pedidos solos, con mojo o con guacamole, hacen justo el trabajo que buscas en una ronda de tapeo: algo para picar mientras se decide lo siguiente. En Barcelona los tiene Habana Vieja, en Ciutat Vella; en Madrid, El Cubanito, en Salamanca.
Más opciones por cocina
Estos son solo dos ejemplos por bocado — el catálogo completo, filtrado por cocina y ciudad: argentinos en Barcelona y en Madrid; venezolanos en Barcelona y en Madrid; colombianos en Barcelona y en Madrid; peruanos en Barcelona y en Madrid. La cocina cubana todavía no tiene landing propia: se filtra por tipo en el directorio de Barcelona y de Madrid.
Cómo pedirlo si vais en grupo
La regla no cambia de la que ya usas en un bar de tapas: pedir de a dos o tres raciones por cada dos comensales, no un plato por cabeza, y dejar que la mesa gire. Con cinco cocinas en esta lista, una mesa de seis o siete personas puede probar choripán, tequeños, patacones, anticuchos y tostones en la misma noche sin que nadie repita restaurante — o, si el grupo es más pequeño, elegir uno solo y pedir dos o tres de sus bocados en vez de un plato principal cada uno. Y si la cena es la excusa para juntar a todo el grupo de una vez, mejor mirar directo los sitios pensados para eso: reunión de grupo en Madrid y en Barcelona.
Preguntas frecuentes
¿Esto es una tradición latinoamericana de tapeo? No, y no queremos dar esa impresión: el tapeo de bar en bar es cultura española. Lo que sí es cierto es que estos bocados —choripán, tequeños, patacones, anticuchos, tostones— nacieron para compartirse en raciones pequeñas, así que funcionan igual de bien pedidos al estilo tapeo.
¿Se pueden pedir estos platos sin pedir el menú completo? En los restaurantes de esta lista sí: todos los platos mencionados están en la sección de entrantes o acompañamientos de su carta, no como parte de un menú cerrado.
¿Hay más restaurantes con estos platos aparte de los mencionados? Sí — los enlaces a cada cocina filtrada dentro del artículo llevan al listado completo de Madrid y Barcelona, no solo a los ejemplos citados aquí.
Con orgullo pancho — Mike, el hijo de Pancha.









