Son la comunidad latina más numerosa de España, y aun así, si le pides a alguien que nombre un plato colombiano, casi siempre se queda en la arepa —que encima comparten con Venezuela—. Es como resumir la cocina española en la tortilla de patatas: no está mal, pero te dejas el país entero fuera.

Porque Colombia, en el plato, son varios países a la vez. Y en Madrid ya se puede recorrer casi todo sin coger un avión. La cuestión es saber pedir.

No hay un colombiano, hay muchos

Paisa, bogotana, costeña: cada región tiene su cocina y su plato bandera, y buena parte de Madrid tira a lo paisa, aunque no todo. El reparto completo, barrio por barrio, está en el directorio de colombianos de Madrid. Lo que toca aquí es otra cosa: a qué vas tú, hoy, con el hambre que traigas.

Cuatro platos para cuatro planes distintos

Si vienes con hambre de verdad. La bandeja paisa, sin discusión: frijoles, arroz, chicharrón, chorizo, huevo, plátano maduro, aguacate y arepa, todo en el mismo plato. Es el plato bandera y una declaración de intenciones. No se termina; se negocia.

Si es más de picar. Empanadas con ají —el picante va aparte, para que gradúes—, arepas rellenas, patacón, chorizo. Comida de compartir en la mitad de la mesa mientras se decide lo demás.

Si es domingo y toca familia. El sancocho. Es más que una sopa: es la olla grande, la que se hace para muchos y se come sin prisa. Si un sitio lo borda, ahí es donde vas a sentir de verdad la cocina colombiana.

Si te ha quedado hueco para el dulce. Obleas con arequipe (el dulce de leche de allá), postre de natas, y para bajarlo, un tinto —que en Colombia es café solo, no vino— o una aguapanela caliente.

Por cierto, la arepa que abre este artículo se la disputan colombianos y venezolanos, y no es un detalle menor: ya contamos qué cambia entre la arepa colombiana y la venezolana.

Lo que no sale en la carta, pero hace al sitio

Un colombiano de verdad no se juzga solo por los platos. Se nota en el ají casero que llega a la mesa sin pedirlo, en el tinto que se sirve a cualquier hora y en la sobremesa que nadie tiene prisa por cerrar. Es la diferencia entre comer colombiano y sentirse, un rato, en Colombia. Y para quien la echa de menos, eso pesa más que la carta.

Si tu mesa cae en Barcelona, la lógica es la misma pero el mapa de platos cambia: qué pedir en un colombiano de Barcelona.

Para juntar a los tuyos

El cumpleaños de la prima, el grado, la visita que llegó de Bogotá. La cocina colombiana está hecha para la mesa larga —el sancocho da para todos, la mesa se alarga sin problema, siempre hay sitio para el que llega tarde—. Mira los colombianos de Madrid del directorio, elige el que te encaje y pide el evento desde su ficha: la solicitud le llega al restaurante y te contesta él mismo.

Preguntas frecuentes

¿Qué pido en un colombiano si es mi primera vez? La bandeja paisa para hacerte una idea de la cocina paisa, o un ajiaco si prefieres algo de cuchara. Los dos son emblemáticos y muy distintos entre sí.

¿Qué diferencia hay entre la comida colombiana y la venezolana? Comparten la arepa y algún que otro ingrediente, pero cada país tiene identidad propia: cambia el relleno, cambian los acompañamientos y cambia buena parte de la carta. Lo contamos en detalle en el artículo de la arepa.

¿Dónde comer colombiano en Madrid? Tienes una selección más abajo para empezar, y el directorio completo filtrable por barrio si buscas más opciones.

¿Se puede celebrar un cumpleaños o una comida de grupo? Sí, y encaja muy bien: platos para compartir y sobremesa larga. Elige el restaurante en el directorio y manda la solicitud desde su ficha directamente al local.

Con orgullo pancho — Mike, el hijo de Pancha.