Quedar en Barcelona tiene un problema conocido: los sitios fáciles de encontrar y los sitios donde se come bien casi nunca son los mismos. Dices Plaça Catalunya porque todo el mundo sabe llegar, y acabas cenando donde acaba todo el que dijo Plaça Catalunya.
El Poblenou resuelve esa contradicción, y por eso se ha convertido en el plan de los que ya viven aquí. Tiene su propio punto de encuentro —la Rambla, que baja recta hasta la playa—, se llega en metro sin pensar, y lo que hay alrededor no está puesto ahí para el que pasa una vez: está puesto para el que vuelve.
Por qué se queda aquí, y cómo está organizado
Es un barrio de calles anchas y planas, así que todo está a distancia de caminar sin que nadie proteste, y a diferencia del centro se puede cenar a las diez sin haber reservado con quince días. Tiene además una mezcla que le va muy bien a una cena de grupo: por el día se llena de oficinas del 22@, por la noche vuelve a ser barrio y los fines de semana baja gente a la playa. Eso mantiene abiertos sitios que en una zona solo de oficinas no aguantarían.
La Rambla del Poblenou es el eje y el punto donde se queda: dices «en la Rambla» y no hace falta más. De ahí, todo lo demás sale hacia los lados.
Doctor Trueta y Pujades, las dos paralelas de arriba, son la parte más densa: es donde más cocina latina se concentra, hasta el punto de que en la misma acera de Doctor Trueta, con cuatro números de diferencia, hay una parrilla argentina y una taquería. Si la cena se decide sobre la marcha y no os ponéis de acuerdo, ese tramo lo resuelve.
Marià Aguiló, peatonal y a media altura de la Rambla, es la calle de las mesas fuera y el paseo lento.
Y hacia Diagonal, subiendo, la cosa se pone más de barrio y menos de terraza: es la parte a la que se va a cenar, no a la que se va a pasar la tarde.
Qué vas a encontrar
Sobre todo taquerías, que son mayoría en la zona —los tienes reunidos en los mexicanos de Barcelona—, con dos parrillas argentinas y una casa venezolana repartiendo. No es casualidad: es cocina que se comparte, que sale rápido y que aguanta bien una mesa larga con gente que va llegando a distintas horas.
Casi todas tienen terraza, y ahí está la diferencia con cenar en el centro: aquí la terraza es donde cena el barrio, no donde se sienta el que pasaba por delante.
Y si vas a por tacos y quieres llegar sabiendo qué pedir, contamos qué mira un mexicano en una carta — del pastor al nixtamal.
Cómo elegir sin equivocarte
Esto no lo puede decidir un directorio por ti, pero hay tres señales que rara vez fallan:
Una calle hacia dentro cambia el público. En la Rambla para el que baja a la playa; a una manzana, las mesas las llenan los que viven aquí. No es que lo de la Rambla sea peor: son dos cenas distintas y conviene saber a cuál vas.
Pregunta si tienen mesa larga o si juntan mesas. No es lo mismo, y en esta zona de locales estrechos pasa mucho: doce personas en una mesa corrida son una cena; doce repartidos en tres mesas pegadas son tres cenas pequeñas que se gritan.
Y pregunta por la terraza al reservar. Aquí no es un detalle: cambia la noche entera, y de mayo a septiembre se pide con días de antelación.
Si vais en grupo
Es de las zonas que mejor se portan con una mesa de diez o doce, porque casi todo lo que hay se comparte y porque nadie tiene que cruzar la ciudad para llegar. Los tienes ya filtrados para mesas de grupo en Barcelona y para cumpleaños.
Lo único que hay que preguntar al reservar es cuántos cabéis el día que vais —el aforo depende de la sala y de lo que ya haya reservado— y hasta qué hora aguanta la mesa.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de comida latina hay en el Poblenou? Sobre todo mexicana, con varias taquerías repartidas entre la Rambla y las calles de arriba, además de parrilla argentina y cocina venezolana. Es una zona de cocina para compartir, más que de mantel largo.
¿Dónde se queda para cenar en el Poblenou? En la Rambla del Poblenou. Es el eje del barrio, se llega en metro y desde ahí todo queda a menos de diez minutos andando, así que sirve como punto de encuentro aunque cada uno venga de un sitio distinto.
¿Hace falta reservar? Entre semana no suele, y esa es una de las ventajas de la zona frente al centro. En fin de semana y en verano sí, sobre todo si queréis terraza o si sois más de seis.
¿Es mejor que cenar en el centro? Es distinto. En el centro se queda mejor y se cena peor; aquí se tarda cinco minutos más en llegar y se come donde come el barrio. Para una cena con calma, la segunda opción gana.
¿Se puede ir con niños o con grupo grande? Sí. Es zona de calles anchas, terrazas y sitios acostumbrados a mesas largas. Avisa al reservar del número exacto y de si vais con niños, que cambia la mesa que te dan.
Y de ahí, a la playa
La ventaja secreta de cenar aquí es lo que viene después: la Rambla baja recta hasta el mar, así que la sobremesa puede seguir andando. Pocas zonas de Barcelona te dejan cerrar la noche así sin coger nada.
Y para no perderte ninguna fecha para reunir a los tuyos, descárgate el Calendario de Pancha: las 12 fechas latinas que sí se celebran, y dónde. Te lo mando ahora mismo.
Con orgullo pancho — Mike, el hijo de Pancha.








